Confección

Durante la confección de una prenda con perlas se tienen que tomar en cuenta los siguientes pasos fundamentales:

Selección: A diferencia de las perlas de imitación, dos perlas cultivadas nunca son exactamente iguales. Cada una tiene su propia combinación de forma, tamaño, lustre y color. El arte de combinar perlas en un collar, en un par de aretes o en otra pieza de joyería demanda gran destreza que permita combinar perlas de aspecto similar que armonicen entre sí. Aquí, las perlas son seleccionadas por expertos con ojos bien entrenados y años de experiencia.

Perforación: Los agujeros deben hacerse con cuidado y precisión. Un operador inexperto puede partir o arruinar las perlas si las manipula con descuido. Un agujero perforado ligeramente fuera del centro puede arruinar un collar o artículo de joyería que depende del montaje simétrico de las perlas. Esta etapa en la preparación de las perlas cultivadas para la joyería conlleva una operación muy delicada.

Ensartar y combinar: Puesto que dos perlas cultivadas no son jamás idénticas, un especialista debe escoger de entre 10.000 y 200.000 unidades para encontrar suficientes perlas que se parezcan tanto como para ser ensartadas juntas y formar un solo collar. Aquí, perlas que son muy similares se combinan para ser ensartadas y formar un bello collar.